Sobreproducción y Bajada de Leche Muy Fuerte: una Guía General
Tener demasiada leche también puede ser difícil, a su manera. Esta es una mirada general a la sobreproducción y la bajada fuerte — cómo se puede sentir, y enfoques generales de alivio para conversar con tu IBCLC.
La mayor parte de lo que escuchas sobre la lactancia se centra en conseguir más leche — así que puede sentirse casi tabú decir que demasiada leche también es difícil. Pero lo es. Una bajada fuerte o una sobreproducción pueden significar un bebé que se atraganta y tose al inicio de la toma, una madre con goteo constante, y una relación de lactancia que se siente menos como nutrición y más como manejar una manguera a presión. Si esto te pasa, tu experiencia es real y común, aunque no se hable de ella tan seguido.
Cómo se pueden ver la sobreproducción y la bajada fuerte
Cada pareja madre-bebé es diferente, pero algunas experiencias comúnmente descritas incluyen un bebé que se suelta y tose al principio de la toma, leche que sale con fuerza al iniciar la toma, un bebé que parece con gases, inquieto o propenso a regurgitar, y un bebé que prefiere tomas cortas y frecuentes tipo «bocadillo» en vez de tomas tranquilas. Algunas madres también notan goteo importante o una sensación de estar muy llenas con bastante frecuencia.
- Toser o atragantarse con la bajada. Suele aliviarse una vez que el flujo inicial rápido disminuye.
- Inquietud o gases después de las tomas. Algunos bebés reaccionan a tomar leche rápido o a recibir más leche inicial de la que digieren con comodidad.
- Goteo frecuente o sensación de plenitud. Común con la sobreproducción, aunque varía mucho de persona a persona.
Enfoques generales de alivio
Algunos enfoques que se mencionan en general para el alivio incluyen alimentar en una posición reclinada o semiacostada para que la gravedad juegue en contra del flujo rápido en vez de a favor, hacer una pausa breve justo al inicio de la toma cuando ocurre la bajada para dejar que el chorro inicial disminuya, y alimentar de un solo lado por sesión en vez de cambiar seguido, ya que cambiar con frecuencia puede estimular aún más la producción. Sacar los gases un poco más seguido durante la toma también puede ayudar a un bebé que traga aire junto con la leche rápida.
Tener «demasiada» leche no te hace menos merecedora de apoyo, y no es un problema que tengas que superar sola. Con algunos ajustes y la guía correcta, esta etapa suele volverse más cómoda — para ambos.
Esta guía ofrece educación general, no un consejo médico individualizado ni un diagnóstico. Para algo específico de ti y tu bebé, por favor habla con tu IBCLC, pediatra o médico.